II ¿La piscina familiar? y porque no la sauna familiar
Bienvenidos a este rincón anti-stress, que tanta falta nos hace.
Si en el número anterior hablábamos de la Sauna de Infrarrojos, en esta oportunidad lo haremos sobre la Sauna seca o Finlandesa. Como se puede deducir es de origen finlandés. En Escandinavia la sauna es como una religión. 1 sauna cada 2,5 habitantes da fe de su pasión por este elemento.
La cabina y la estufa, cubierta de piedras sobre las que se arroja agua, son los elementos básicos que la conforman. Aunque habitualmente también es necesario tener cerca una ducha, para el enfriamiento del cuerpo posterior a la toma de la sauna.
El interior de la cabina de la Sauna Finlandesa, en el que se alcanza una temperatura de hasta 59 ºC, está revestido de madera y es calentado generalmente por estufas eléctricas.
Pero, ¿Qué benéficos tiene la sauna?
Sería una tarea imposible comentar en unas pocas líneas todos los beneficios de tomar una sauna, también habría que distinguirlos en dos fases: Calentamiento y Enfriamiento. Resumiendo diríamos que el hábito de la sauna produce: estimulación de la circulación sanguínea, la eliminación de toxinas mediante el sudor, alivio del dolor corporal y de la artritis, limpieza y desobstrucción de las vías respiratorias.
Así mismo la relajación o estimulación muscular y psíquica (dependiendo de la fase). También nos ayuda a combatir el insomnio (hay que tomarla unas 3 horas antes) y nos proporciona sensación de bienestar físico y mental.
¿Tiene contraindicaciones?
La sauna incide en nuestro organismo, especialmente en el sistema circulatorio, por ello si se padecen enfermedades o alteraciones de nuestra salud es necesario consultar a nuestro médico y/o especialista.
Y ¿Cómo se toma una sauna finlandesa?
Es fundamental tomar nuestra sesión de sauna sin agobios y con tranquilidad. Aunque el tiempo ideal oscila entre una hora y dos horas, pocas veces estaremos más de 40 minutos en total. En cualquier caso no debemos obsesionarnos y estar el tiempo que nos pida el cuerpo.
- Ducharse con agua caliente y jabón, y entrar en la sauna, ¿mojados o secos?, en esto hay dos escuelas. En mi opinión mejor secos.
- Sentarse o tumbarse sobre una toalla. Si la sauna tiene bancos a distintos niveles, ir cambiando cada 10 o 15 minutos. Si queremos igualar la temperatura de nuestro cuerpo permaneceremos tumbados.
- Para subir la humedad, y aumentar la sensación de calor, verter agua sobre las piedras, opcionalmente con esencias, produciendo el llamado golpe de vapor (hay que evitarlos en los primeros minutos de la sauna y no abusar de ellos ya que disminuyen la transpiración). Mantenerse siempre relajados, en estado de calma física y mental.
- Salir de la sauna. (El tiempo de permanencia en la cabina dependerá de nosotros, no se trata de batir records, sino de disfrutar. Si estamos tumbados, permanecer dos minutos sentados, levantarnos suavemente y salir).
- Ducharse con agua fría comenzando por los pies e ir subiendo hacia el centro y parte alta del cuerpo.
- Descansar relajados unos 10 minutos. Pasear, tomar un masaje,..
- Repetir una segunda sesión de sauna por un tiempo parecido a la primera.
- Nuevo enfriamiento.
- Terminado este último enfriamiento hay que esperar hasta que dejemos de sudar antes de vestirnos. A continuación descansar, beber algo fresco,… y sin prisas retomar nuestra vida con pensamiento positivo.
Bueno, aunque me gustaría no quiero cansaros, pero antes de terminar unos consejos importantes: No se debe beber alcohol, ni antes, ni durante la sesión, tampoco comer pesadamente, siendo recomendable tomar una sauna entre 2 y 4 horas después de una comida.
La calma y el bienestar hay que trabajárselas, ¿Cuánto inviertes en tu salud?, la respuesta la daremos en próximos artículos.
Martín López – Responsable Técnico de Telepiscinas.








