Lo último en el Blog

Yo Climatizo… ¿Y tú?

Afortunadamente cada vez son más las piscinas climatizadas en España, y con ello, el confort de las mismas se ha incrementado notablemente.

Sin ser un tema complicado, si es muy recomendable, que a la hora de abordar el proyecto de climatización de nuestra piscina, busquemos la intervención de profesionales que nos aconsejen adecuadamente.

Hablando de piscinas de exterior sin cubrir, lo primero que debemos definir es: cuanto queremos ampliar la campaña de baño y que temperaturas del agua deseamos. Visto esto, estudiaremos los distintos sistemas que nos ofrece el mercado: Manta térmica, cobertor de lamas, bomba de calor, energía solar térmica,… todos ellos están permitidos por la legislación para piscinas de este tipo.

Por ejemplo, si solo deseamos mejorar la temperatura aprovechando el calor del sol por el día en los meses de campaña, de mayo a septiembre, podemos utilizar una manta térmica o un cobertor de lamas, en ambos casos instalaremos un enrollador para que su manejo nos resulte mas cómodo.

Si dentro de esta opción queremos además mantener siempre una temperatura controlada y aumentar los meses de abril a septiembre, instalaremos una bomba de calor de temporada o un sistema de energía solar térmica.

Si nuestro deseo es bañarnos mas allá de este periodo, deberemos instalar una bomba de calor del tipo “toda temporada” que nos permitirá utilizar este sistema hasta con temperaturas exteriores de -4 ºC.

En este último caso, sería muy conveniente que nos planteáramos el cubrir la piscina con una cubierta elevada o semi elevada de las llamadas “de invernadero”. Estas tienen además otras ventajas que podemos aprovechar: Seguridad, limpieza,…

Llegados a este punto es posible que os preguntéis ¿Qué es una bomba de calor?.
La definición técnica seria: es una máquina térmica que permite transferir energía en forma de calor de un ambiente a otro, según se requiera. Para lograr esta acción es necesario un aporte de trabajo acorde a la segunda ley de la termodinámica, según la cual el calor se dirige de manera espontánea de un foco caliente a otro frío, y no al revés, hasta que sus temperaturas se igualan.

Y en cristiano: Es un equipo que nos permitirá calentar el agua de la piscina mediante el intercambio de temperatura.
El proceso es sencillo, en el equipo hay un circuito de gas al que elevamos su temperatura mediante una comprensión, ello permite calentar el agua del circuito. Posteriormente el gas pasa por un “evaporador” quedando listo para un nuevo ciclo. Este proceso permite que 1 Kw de consumo eléctrico se transforme en +- 5 Kw de aporte calorífico, de ahí su economía. Podemos decir que esos 4 Kw de diferencia los obtenemos del aire que utilizamos en el “evaporador”.

Volviendo al proyecto de climatización, para realizar un cálculo de los equipos que precisaremos, aparte de lo mencionado de los meses y temperaturas de baño, tendremos que considerar otros factores: zona climática, volumen de agua, m2 de lamina de agua, profundidad, existencia de cascadas o desbordantes,… todo ello nos dará un resultado sobre el que decidir.

Hay unos equipos sobre los que no hemos comentado, se trata de los intercambiadores o calentadores. Hay de dos tipos: eléctricos y agua-agua, los primero son equipos conectados directamente a la red eléctrica y los segundos lo están a un sistema de climatización primario, por ejemplo una caldera de gas, fuel, etc… Ambos sistemas resultan mucho más costosos, a nivel de consumo energético, que las bombas de calor. Siendo los intercambiadores de dudosa legalidad a la hora del calentamiento de una piscina de exterior.

La legislación prohíbe el uso de energías convencionales en piscinas de exteriores por el gasto que supone, pero no considera energías convencionales las producidas por bombas de calor o placas solares y por ello si las podemos utilizar.     

Ya sabéis que estoy a vuestra disposición para cualquier consulta que deseéis.

Martín López – Responsable Técnico de Telepiscinas.

Leave a Reply