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La Piscina familiar: ¡Valla frio!

No cabe duda que estamos teniendo un invierno muy frio, ya en diciembre la climatología propició temperaturas extremadamente bajas, y aunque cuando escribo este artículo todavía no se cómo irá enero, creo que las previsiones no son mucho mejores.

Es natural, realmente llevamos unos años que hace lo que tiene que hacer, calor en verano y frio en invierno, por ello nosotros tenemos que hacer lo que debemos: disfrutar de la piscina en verano y darle los cuidados necesarios en invierno.

En este número quiero comentaros algunas recomendaciones que espero os ayuden a pasar mejor esta parte del año, especialmente para las piscinas que no están cubiertas.

En primer lugar me gustaría referirme a los cobertores de invernaje y seguridad. Debemos revisar el sistema de anclaje, regular los tensores elásticos a fin de que el cobertor quede tenso, así como sustituir aquellos que estén rotos o deteriorados. Estos son una parte más importante de lo que parece para prolongar la duración del cobertor. Yo sugiero que se cambien todos, máximo, cada 3 ó 4 años.

Los tacos, tornillos o enganches, también deben ser objeto de revisión, reparación o sustitución. Si no mantenemos todos los anclajes en buen estado el reparto de tensiones no es equilibrado y puede causar la ruptura del cobertor.

También hay que estar alertas si las nevadas son grandes y mucho más si posteriormente se producen heladas. El dejar durante días y a veces semanas la nieve y el hielo sobre el cobertor reducirá la duración del mismo. Ayudará que aunque mantengamos el agua por debajo de skimmer, no lo sea en exceso ya que el agua es un “pilar” donde se apoya el cobertor en caso de necesidad. Si fuera posible retiremos la nieve con cuidado de no dañar el mismo.

Me gustaría advertir que aunque los cobertores tienen una gran duración, no es menos cierto que los materiales sufren un deterioro y con el mismo van perdiendo la característica de seguridad ante caídas. Un cobertor de más de 8 o 10 años debería ser renovado por otro nuevo aunque en apariencia este bien. También puedes hacer alguna prueba de resistencia. Pero con cuidado.

En otro orden de cosas, en caso de riesgo de heladas hay que estar pendientes de las conducciones de agua para evitar la ruptura de las mismas, así como de los skimmer que si nos es posible deberemos tenerlos vacios. Tampoco nos será de mucha ayuda que nuestra piscina sea salina, ya que la concentración de sal es muy baja.

De todos es conocido que es recomendable tener objetos flotando en el agua de la piscina para evitar que la presión del hielo rompa el vaso, pero por favor que no sean de materiales sucios, que se puedan corroer o con partes oxidables. Lo mejor son envases de plástico medio llenos de agua.

En cuanto a los invernadores para piscina, mencionar una vez mas que no llevan ningún tipo de anticongelante. Así mismo recordaros que a finales de enero hay que añadir la segunda dosis de invernador a la piscina, bien sean de boya o líquidos, en el caso de estos últimos habrá que poner en marcha la depuración en recirculación para que se mezcle bien con el agua.

Aunque sé que es una inversión importante, os animo a cubrir vuestra piscina con cubiertas elevadas o semi-elevadas, será sin duda una decisión acertada: Menos mantenimiento y mas disfrute.

Como siempre espero que lo anterior les sea de utilidad, asimismo desearles todo lo mejor para este nuevo año que acabamos de estrenar y, si me lo permiten, agradecer a todas las personas que con alimentos y donaciones apoyaron la campaña Navidad Solidaria que pusimos en marcha el pasado mes de diciembre. Mil gracias

Martín López – Responsable Técnico de Telepiscinas

Encuentre, estos y otros artículos, en el Blog de Internet: “El mundo de la Piscina, el Spa y la Sauna” -  http://telepiscinas.com/blog

También es Navidad para tu piscina

Diciembre es un mes pleno de fiestas y acontecimientos. Por otro lado también es un periodo del año donde las inclemencias climatológicas pueden afectar a las piscinas y a su sistema de depuración. Ya hemos comentado en otras ocasiones al respecto y recientemente hicimos dando un amplio repaso al invernaje de las mismas, que no vamos a repetir ahora.

El pasado año, donde la nieve y el agua tuvieron un protagonismo excesivo se dieron distintos problemas en las piscinas. Me gustaría comentar sobre ellos y daros algún consejo para aliviar o eliminar las consecuencias, nunca graves pero si costosas para el bolsillo y también que en un momento dado pueden nublar la felicidad de unas fecha tan entrañables.

Empecemos por la inundación del local técnico enterrado donde está instalado el sistema de depuración: Bomba, Filtro, Transformadores, Cuadro Eléctrico, Equipo salino, etc.

Este tipo de incidencia es muy común. En los últimos años la instalación de los locales técnicos enterrados ha sido, en mi opinión, un gran error. No nos ofrecen más comodidad para realizar las tareas habituales de mantenimiento, se concentra una gran humedad en un espacio muy reducido y la oxidación de los equipos que están dentro es tónica habitual. Por cierto no lo cubre ninguna garantía.

Pero lo peor es su posibilidad de inundación, bien por la rotura de alguna tubería, válvula, filtro, directamente por la lluvia, por la entrada de agua a través de un mal sellado de las conexiones o por el propio “orificio” de drenaje que a veces actúa en sentido contrario.

Algunas soluciones ante esta situación podrían ser:

La primera, rápida y segura, instalar un sencillo sistema de bomba de achique automática, que se pondrá en marcha en cuanto el agua empiece a llenar el local técnico. Es rápido y económico: no nos debe costar más de 200 € y puede evitarnos reparaciones superiores a los 3.000 €, a poco que tengamos instalado, además de la depuradora un sistema salino, ultravioleta, etc.

La  más eficaz es pasar de una caseta enterrada o bajo el suelo a otra elevada. Ello no conlleva una obra muy exagerada y tiene multitud de ventajas para el usuario: hacer mucho mas cómodos todos los trabajos de mantenimiento: Lavado del filtro, limpieza del cestillo de la bomba,… además tendremos espacio de sobra para la instalación de otros elementos como electrolisis salina, ultravioleta, oxigeno activo… y a lo que vamos hoy, no existe posibilidad de inundaciones ni humedades,

Continuando con los problemas más habituales de las piscinas, en esta época del año, mencionaríamos todo lo que afecta al cobertor de invernare y seguridad con el que cubrimos la piscina.

Lo primero me gustaría hacer hincapié en lo siguiente:
Este tipo de cobertores tiene dos funciones principales, una es evitar que una parte importante de la suciedad entre en la piscina, así como la luz y con ello conservar el agua mas limpia y con una fácil recuperación en el arranque de la siguiente campaña y la otra la situamos en la seguridad al evitar que una caída accidental a la piscina se transforme en tragedia.

Hasta aquí todo claro: protección y seguridad. El matiz está en que si bien la protección ante la suciedad y la luz tiene una larga duración, es decir mientras la cubierta esta entera veremos que cumple ambas, no es así en lo referente a la seguridad en la que ya interviene de una manera decisiva el estado del material, y este con el paso del tiempo va perdiendo resistencia y se puede romper si cae una persona a la piscina cayendo directamente a la misma con el consiguiente riesgo de ahogamiento o en el mejor de los casos: susto y lesiones más o menos graves. Os recomiendo que pasados los primeros años hagáis alguna prueba al respecto.

Muy importante: Revisemos el sistema de anclaje del cobertor: Tacos, tornillos y los tensores, estos últimos conviene cambiarlos al menos cada 3 ó 4 años.

No quisiera despedirme hasta el próximo numero sin antes desearos una muy felices fiestas Navideñas y que viváis las mismas con una gran alegría de espíritu.

Martín López – Responsable Técnico de Telepiscinas.

Yo Climatizo… ¿Y tú?

Afortunadamente cada vez son más las piscinas climatizadas en España, y con ello, el confort de las mismas se ha incrementado notablemente.

Sin ser un tema complicado, si es muy recomendable, que a la hora de abordar el proyecto de climatización de nuestra piscina, busquemos la intervención de profesionales que nos aconsejen adecuadamente.

Hablando de piscinas de exterior sin cubrir, lo primero que debemos definir es: cuanto queremos ampliar la campaña de baño y que temperaturas del agua deseamos. Visto esto, estudiaremos los distintos sistemas que nos ofrece el mercado: Manta térmica, cobertor de lamas, bomba de calor, energía solar térmica,… todos ellos están permitidos por la legislación para piscinas de este tipo.

Por ejemplo, si solo deseamos mejorar la temperatura aprovechando el calor del sol por el día en los meses de campaña, de mayo a septiembre, podemos utilizar una manta térmica o un cobertor de lamas, en ambos casos instalaremos un enrollador para que su manejo nos resulte mas cómodo.

Si dentro de esta opción queremos además mantener siempre una temperatura controlada y aumentar los meses de abril a septiembre, instalaremos una bomba de calor de temporada o un sistema de energía solar térmica.

Si nuestro deseo es bañarnos mas allá de este periodo, deberemos instalar una bomba de calor del tipo “toda temporada” que nos permitirá utilizar este sistema hasta con temperaturas exteriores de -4 ºC.

En este último caso, sería muy conveniente que nos planteáramos el cubrir la piscina con una cubierta elevada o semi elevada de las llamadas “de invernadero”. Estas tienen además otras ventajas que podemos aprovechar: Seguridad, limpieza,…

Llegados a este punto es posible que os preguntéis ¿Qué es una bomba de calor?.
La definición técnica seria: es una máquina térmica que permite transferir energía en forma de calor de un ambiente a otro, según se requiera. Para lograr esta acción es necesario un aporte de trabajo acorde a la segunda ley de la termodinámica, según la cual el calor se dirige de manera espontánea de un foco caliente a otro frío, y no al revés, hasta que sus temperaturas se igualan.

Y en cristiano: Es un equipo que nos permitirá calentar el agua de la piscina mediante el intercambio de temperatura.
El proceso es sencillo, en el equipo hay un circuito de gas al que elevamos su temperatura mediante una comprensión, ello permite calentar el agua del circuito. Posteriormente el gas pasa por un “evaporador” quedando listo para un nuevo ciclo. Este proceso permite que 1 Kw de consumo eléctrico se transforme en +- 5 Kw de aporte calorífico, de ahí su economía. Podemos decir que esos 4 Kw de diferencia los obtenemos del aire que utilizamos en el “evaporador”.

Volviendo al proyecto de climatización, para realizar un cálculo de los equipos que precisaremos, aparte de lo mencionado de los meses y temperaturas de baño, tendremos que considerar otros factores: zona climática, volumen de agua, m2 de lamina de agua, profundidad, existencia de cascadas o desbordantes,… todo ello nos dará un resultado sobre el que decidir.

Hay unos equipos sobre los que no hemos comentado, se trata de los intercambiadores o calentadores. Hay de dos tipos: eléctricos y agua-agua, los primero son equipos conectados directamente a la red eléctrica y los segundos lo están a un sistema de climatización primario, por ejemplo una caldera de gas, fuel, etc… Ambos sistemas resultan mucho más costosos, a nivel de consumo energético, que las bombas de calor. Siendo los intercambiadores de dudosa legalidad a la hora del calentamiento de una piscina de exterior.

La legislación prohíbe el uso de energías convencionales en piscinas de exteriores por el gasto que supone, pero no considera energías convencionales las producidas por bombas de calor o placas solares y por ello si las podemos utilizar.     

Ya sabéis que estoy a vuestra disposición para cualquier consulta que deseéis.

Martín López – Responsable Técnico de Telepiscinas.

Una visión espectacular de tu piscina

La visión de una piscina bien cuidada es espectacular. El agua adquiere la nitidez del vaso y a su vez se deja reflejar sobre sí el entorno del espacio donde está ubicada. Ello, unido al sonido del agua, provoca una sensación de calma y bienestar que no es fácil de describir.

Ya estamos a las puertas de la primavera y en un par de meses empezaremos a poner en marcha las piscinas preparándolas para la disfrutar de ese lugar privilegiado en nuestro hogar.

En otras entradas dábamos algunos consejos para esta época del año que os recomiendo releáis. Continuando en la misma línea, pero aplicada al vaso de la piscina, hay una cuestión que seguro os resultará interesante: El mantenimiento y/o rehabilitación del vaso.

En las visitas que realizo a las piscinas constato que hay mucho que mejorar en este tema. No existe una consciencia clara de lo importante que es mantener el vaso en buenas condiciones. En general hay una mayor sensibilización sobre el mantenimiento del agua.

La sequia de hace unos años unida al alza en el precio del agua ha tenido un efecto positivo: la toma de consciencia en cuanto a que el agua es un bien caro y escaso que no debemos desperdiciar.

Lamentablemente está de moda presumir del tiempo que hace que no cambiamos el agua de una piscina, y en ello hay un error de bulto.

El otro mantenía la siguiente conversación con Rafael, un antiguo cliente con problemas serios de estanqueidad en su piscina:

Él me decía: “Martín, yo hace mas de 10 años que no cambio el agua de la piscina”, a lo que yo le contestaba:
“Rafael, eso no es del todo cierto, tu renuevas el agua de la piscina casi cada año, ¿acaso no añades agua cuando baja el nivel como consecuencia del lavado del filtro o la evaporación?, eso sin contar las ocasiones en que hayas tenido alguna avería.  Si es más correcto decir que: hace mas de 10 años que no vacías totalmente tu piscina que es algo muy diferente, y posiblemente la causa de tu problema”.

Y es que al no vaciarse y limpiarse adecuadamente la piscina, provocamos un deterioro mayor del vaso por la acumulación de suciedad y falta de mantenimiento, esto afecta  muy especialmente a las piscinas de gresite”.

En estas la perdida de la lechada entre los gresites que viene provocada por la erosión del agua y el “anclaje” de algas, deja desprotegido el hormigón o gunitado y ponen en grave riesgo la estanqueidad del vaso.

Esta muy bien mirar por la naturaleza, pero ello no debe ser una escusa para dejar de cuidar nuestra piscina.

Es importante que, al menos cada 5 años, vaciemos totalmente la piscina, procedamos a realizar una buena limpieza con el producto idóneo (preguntemos al profesional, ya que podemos dañar la superficie si utilizamos uno no adecuado). Del mismo modo limpiar la piedra de coronación y como no, rehabilitar el vaso según el tipo de revestimiento que tengamos.

Por ejemplo en las piscinas de gresite aplicando una lechada con un producto especifico de alta calidad. Al mismo tiempo, aprovechemos para reparar cualquier fisura o grieta que pudiera existir, prestando especial atención a la línea de unión del vaso de la piscina con la piedra de coronación.

Muy importante: Es recomendable que estos trabajos sean realizados por profesionales de la piscina que nos den una garantía sobre los mismos. La piscina es algo especifico y profesionales otros sectores no siempre conocen bien su problemática.

En el caso de las piscinas de fibra la rehabilitación de las mismas, a fin de buscar una mejora en su aspecto, resulta más compleja y costosa. Aunque en próximos números hablaremos sobre ello, os anticipo una recomendación, no buscar el camino fácil: compro cualquier pintura para piscina, limpio la superficie, la aplico directamente y listo. En las piscinas de fibra la cosa no es tan sencilla.

Ya sabéis que estoy a vuestra disposición para cualquier consulta que deseéis.

Yo resbalo, tu resbalas, el resbala, y … todos tropezamos

¿Quién no ha sufrido un accidente en su piscina?

Es curioso pero si bien el aviso “¡cuidado!” suele ser tan constante como tardío, no es menos cierto que dedicamos muy pocos esfuerzos por eliminar las circunstancias que producen los accidentes en nuestra piscina, y que además, generalmente, son por lo mismo y en el mismo sitio.

Sin ninguna duda, la principal causa de los accidentes que se producen en las mismas son los resbalones, y nuestra asignatura pendiente, hacer lo preciso para evitarlos.

Si bien por ley, las piscinas públicas están obligadas a cumplir una serie de normativas de seguridad, esto no es así en las privadas que no lo están en igual medida. Esto no supone un escudo anti-accidentes y es muy necesario seguir una serie de recomendaciones para convertir en segura nuestra piscina.

Lo primero es elegir pavimentos antideslizantes, o evitar que los que lo son se conviertan en deslizantes, esto es peor, ya que ello implica que tengamos una falsa seguridad que de repente nos sorprende, y… batacazo.

Por ello hay que mantener siempre limpias todas las superficies, eliminar los charcos, y algo muy importante evitar que musgos y algas proliferen dentro y fuera del agua. Sugerencia: pulverizar las zonas exteriores de nuestra piscina con un algicida-desinfectante, dejarlo actuar, cepillar y aclarar con agua abundante. Esto además, prevendrá la aparición de hongos y con ellos, el temido “pie de atleta”.

Muy peligrosas son las escaleras sumergidas que, andando, permiten el acceso directo al vaso; estas, además de ser antideslizantes y contar con barandillas, deben estar siempre limpias de algas, siendo obligado pasar el cepillo todos los días, ya que es una zona muy castigada por la suciedad que arrastran los pies al entrar en la piscina.

Las superficies antideslizantes deben ampliarse a todos los elementos internos y externos, trampolines, barandillas, isletas, rocas y otros adornos, etc..

Es también importante que las barandillas se prolonguen dentro del agua y que, por ejemplo, evitemos los juegos y balanceos de los niños en los pasamanos, poniendo los mismos uno más alto que otro. Asimismo y para evitar males mayores, los bordillos deben ser redondeados y evitaremos las aristas y las esquinas agudas en todo el recinto.

Otra causa de accidentes es la “subida a pulso”, sobre todo cuando las fuerzas flaquean; poner más escaleras de acceso no viene mal para evitarlas y con ello salvar “Los dientes”, y a veces también el orgullo.

Como veis son cosas tan sencillas, como efectivas.

Si bien los resbalones ocupan el primer lugar del ranking, hay otros factores que conviene tener en cuenta como por ejemplo los tropezones, que evitaremos si no dejamos los recogehojas y otros objetos por cualquier parte, si reparamos inmediatamente cualquier desperfecto que veamos puede provocarlos, y esta claro, si miramos más por donde vamos.

Tratándose de seguridad, no podemos olvidarnos de los productos que utilizamos para el mantenimiento del agua, en ellos figuran las recomendaciones y precauciones de uso. No debemos pasar todo ello por alto, es nuestra responsabilidad sobre todo con los más pequeños, y si, no hay dejarlos a su alcance, ni tampoco ser muy inventivos mezclando esto y aquello, realizando “fórmulas magistrales” que nos han recomendado.

Mantener una piscina en perfecto estado es más una cuestión de constancia y sentido común, que de muchos productos y siempre pensando que debemos bañarnos en agua, no en química.

Os propongo una iniciativa, ahora que esta tan de moda en las empresas la figura de responsable de seguridad e higiene, porque no lo sois vosotros en vuestras casas y actuando como tal realizarais:

1º Un pequeño inventario de todo aquello que entendáis puede ser causa de accidentes y también de todo lo que pudiera convertir los mismos, es algo irreparable.

2º Ponerse las pilas solucionando todo inmediatamente. “Accidente que puedas evitar ahora, no permitas que ocurra”

3º Un plan de seguridad continua, que incluso podéis escribir y colocar en varios lugares, con todas las recomendaciones que damos aquí y con las que vosotros aportéis.

Recordar que: tan oído, como cierto, “Más vale prevenir, que curar”.

¡Como buen “agricultor”…!

Quienes viven o han vivido de cerca el mundo del campo, saben que el otoño es tiempo de “obras”: limpieza, abonado, arado, poda de árboles,… de estos trabajos depende, en gran medida, el resultado de la cosecha de la próxima campaña.

Al igual ocurre con las piscinas, la mayoría de las personas que las disfrutan durante el verano se desentienden de ellas una vez terminada la temporada de baño. Los más avezados colocan el cobertor de invierno, que es una excelente opción, pero poco más.

En artículos anteriores comentamos sobre los trabajos de cierre e invernaje de la piscina, y básicamente es lo que se necesita, pero también es un momento excelente para realizar otras reparaciones que en plena campaña resultan más complicadas y costosas, ya que los técnicos están agobiados de trabajo.

Por ejemplo, el cambio de la arena del filtro, la reparación de las pequeñas perdidas de agua, reparar aquellas partes eléctricas que estén oxidadas, limpiar o cambiar las placas del sistema de electrolisis salina, o las lámparas del sistema ultravioleta. Algunas de ellas conllevan vaciar parte de la piscina, y ahora es menos costoso.

También podríamos aprovechar estos meses para modernizar el sistema de depuración. Por ejemplo instalando una válvula selectora automática, un regulador automático de pH muy conveniente si disponemos de electrolisis salina, etc…

Otra intervención que podemos plantearnos, es pasar de tener el filtro, la bomba, cuadro eléctrico, etc. en un local técnico enterrado a otro de caseta elevada. Este último está lleno de ventajas, y más si tenemos algunos añitos a las espaldas.

Todo estará más a mano. No tendremos que agacharnos tanto y nos resultará mucho más cómodo realizar cualquiera de las tareas habituales. Por ejemplo: la limpieza del prefiltro de la bomba o el lavado del filtro. Sin olvidarnos de la mejora que supone para todos los componentes mecánicos y eléctricos al mantenerse seco el interior de la caseta, incluso aunque tuviéramos una inundación accidental.

Así mismo será más fácil realizar la instalación de sistemas como cloradores salinos, desinfección ultravioletas, calentadores,…. Como consecuencia de disponer de más espacio.

¡Cuántas cosas! Ciertamente el disponer de una piscina nos da satisfacciones y disfrute pero también conlleva algunas responsabilidades si queremos tenerla en buenas condiciones. Pero la técnica está de nuestra parte, y hoy en día hay equipos como los citados anteriormente que harán mucho mas cómodo el mantenimiento de la piscina.

Antes de terminar, me gustaría hacer hincapié en un tema muy importante: la seguridad en las piscinas. Quizás sea un buen momento para reflexionar sobre el tema y ver de que manera podemos evitar riesgos de accidente en las mismas y sus alrededores.

Podemos plantearnos el disponer de una valla homologada que impida el acceso a la piscinas de niños y mascotas. Esta medida de seguridad puede significar la diferencia entre el susto de: ¿dónde está? al disgusto de: “cómo ha podido pasar”. Pensemos que, aunque nosotros no tengamos pequeños en casa, si vienen visitas con ellos y somos responsables de su seguridad.

Hasta el próximo número, amigos.

Por economía, por ecología,… cubre e inverna tu piscina.

La temporada de baño llegará pronto a su fin. Es la hora de poner a punto nuestra piscina para estos meses en los que no haremos uso de ella.

La escasez de agua hace necesario conservar el agua de un año para otro, y para esto es imprescindible hacer un tratamiento adecuado: solo así conseguiremos unas condiciones saludables y una recuperación fácil cuando volvamos a abrir la piscina.

Asimismo es muy necesario utilizar un cobertor de invernaje en nuestra piscina: además de ser una forma ecológica de mantener útil el agua para próximas campañas, es una manera de ahorrar tiempo y dinero en la limpieza y arranque de la piscina.

En Telepiscinas hemos preparado una completa gama de productos de invernaje, y estas recomendaciones. Son unos sencillos pasos, que pueden ampliar asistiendo a nuestros talleres gratuitos en Ajalvir, para que dentro de un año el agua esté en perfectas condiciones.

El invernaje de la piscina en 10 pasos:

1.- Limpie bien la piscina, frotando las paredes con el cepillo y pasando el limpiafondos.

2.- Analice el pH del agua con un medidor en gotas, tabletas o tiritas y haga los ajustes necesarios para tener un pH de entre 7,2 y 7,6, bien utilizando un Aumentador o Minorador de pH.

3.- Realice una cloración de choque con Dicloro Granulado. Deje en funcionamiento la depuradora unas 12 horas.

4.- Realice un lavado completo del filtro con Limpiador de Filtro. (Verter 1,5 kg de producto en el prefiltro, depurar unos minutos para que el producto llegue al filtro, dejar actuar durante 4 horas y hacer un lavado de filtro a contra-corriente).

5.- Al día siguiente añada el invernador líquido. Si va a utilizar el invernador en cartuchos o boyas no es estrictamente necesario, puede pasar al paso 8.

6.- Deje en funcionamiento la depuradora durante unas 8 horas para que el producto se reparta por toda la piscina.

7.- En el caso de climas fríos, baje el nivel del agua por debajo de los skimmers, vacíe las conducciones y el filtro, y coloque algún objeto flotante (un bidón de producto medio lleno de agua servirá) en la superficie de la piscina como amortiguador contra la presión del hielo.

8.- Ponga un Dosificador flotante con tabletas de Cloro de mantenimiento multifunción. En vez de esto puede utilizar Cartuchos o boyas de Invernaje, que incluyen todo lo necesario en su interior (invernador, antialgas y cloro).

9.- Cubra la piscina con un Cobertor de seguridad e invernaje para evitar que la suciedad caiga a la piscina y proteger a los pequeños de la casa.

10.- Añada cloro al dosificador cada 6 semanas, y repita la adición de invernador a los 3 meses. Los cartuchos o boyas de invernación necesitan el producto invernador líquido, y se remplazan con menos frecuencia.

Le recordamos que en Telepiscinas-Ajalvir, se imparten cursillos gratuitos para usuarios. Información e inscripciones en nuestra tienda o página Web.

¡El SPA, salud a tu alcance!

Ya en alguna ocasión hemos comentado sobre un elemento de la renovada cultura de la salud que cada vez se ve más en los hogares españoles. Terrazas, garajes adaptados y lógicamente jardines son los lugares más habituales donde se instalan.

Hablamos del SPA aunque sería más correcto llamarlo jacuzzi ya que SPA es, más bien, la denominación de un centro de salud basado en tratamientos con agua. Pero en España se utiliza genéricamente la palabra SPA para denominar también a la bañera de hidromasaje de “mueble”, con sistemas de filtración, depuración y bombeo que permiten utilizar el agua de manera continuada.

Hecha esta aclaración me gustaría daros algunas recomendaciones para una mejor elección del jacuzzi para vuestra casa y por supuesto para una compra adecuada y sin sorpresas.

En primer lugar aparcar la imagen del lujo. Ciertamente no todo el mundo puede disfrutar de estos elementos de bienestar y salud, pero no por su coste sino más bien por no disponer del espacio necesario para su ubicación. Hoy en día hay una gran variedad de precios y seguro que encontraremos uno que se adapte a nuestro presupuesto.

Otros conceptos que sobre el equipo pueden llevarnos a una compra inadecuada son distinguir entre el tamaño, las personas que pueden estar al mismo tiempo o los puestos del vaso.

Bien, como decíamos anteriormente el principal criterio para elegir el SPA de nuestros sueños es el espacio. No por ser una o dos personas nos decidiremos por un equipo pequeño de dos puestos. Digo puestos y no personas ya que el espacio interior del equipo de divide en puestos con diferentes numero de jet así como tipo, tamaño y situación de los mismos que nos darán distintos tipos de hidromasaje a nuestro cuerpo. Es el concepto de circuito y no de simple estancia.

Por ello, siempre que dispongamos de espacio, adquiramos un “SPA” de al menos 2 x 2 metros, con las prestaciones y acabados que nuestro presupuesto nos permita. Eso sí, teniendo en cuenta que al menos disponga de un sistema de desinfección en línea: ozono, ultravioleta,… además de filtros, bombas y programas suficientes para mantener el agua bien tratada.

Estos equipos pueden ir equipados no solo con jets de hidromasaje, también incorporan elementos de aromaterapia, cromoterapia, musicoterapia incluso magnetoterapia, transformándolo en un excelente elemento natural de salud física y mental.

En cuanto a los jets de nuestro SPA. Hay una gran variedad, dependiendo de su tamaño y características van a determinar el tipo de masaje que nuestro cuerpo recibirá. También hay que valorar positivamente que estos se puedan regular individualmente en dirección e intensidad, ya que todos no somos iguales ni sentimos de la misma manera.

La cantidad, calidad y prestaciones de los jets nos darán las distintas categorías dentro de una misma línea o marca de jacuzzi. Aunque no es lo único a tener en cuenta.

El sistema de filtración, las distintas bombas de agua y aire, el calentador, la estructura o soporte sobre el que se “colgara” el vaso del jacuzzi, los materiales de construcción del propio vaso y los tratamientos antibacterianos del mismo y el panel de control, son partes esenciales que nos indicarán la calidad y durabilidad de nuestro equipo.

En próximos artículos volveremos sobre el tema del “SPA”. Solo un último consejo:

Podemos adquirir estos equipos en distintos establecimientos, mi recomendación es que evitemos las grandes superficies y se acuda a tiendas especializadas, pero no solo en saneamientos sino en los propios jacuzzis de “mueble”. También las tiendas que comparten su venta con otras instalaciones de agua que precisan de cuidados continuos como las piscinas. Una parte muy importante del jacuzzi es el mantenimiento adecuado del agua, y no en todos los sitios hay profesionales que puedan asesorarnos en la post-venta y solucionarnos los problemas.

Desde mi experiencia como practicante y profesor de yoga, puedo aseguraros que una sesión de 15-20 minutos diarios de SPA, equivale a la descarga de tensión y stress que obtenemos en una clase de yoga. Como les digo a los Clientes que nos honran con su interés en nuestros jacuzzi, “te cambiara hasta el humor”. ¿A qué esperas para comprobarlo?

El agua es un bien escaso y además caro. Ahórrala

Afortunadamente, cada vez es mayor la sensibilidad social al problema del agua.
Pero también es cierto que se nos han olvidado las consecuencias que tuvieron las restricciones que sufrimos hace dos campañas, desastrosas para muchos, parques y jardines de nuestra Comunidad Autónoma, así como la prohibición de llenado de piscinas que obligó, en muchos casos, a su cierre.
¡Que memoria más selectiva tenemos!

De hecho estas restricciones se levantaron, respecto a las piscinas, a condición que los propietarios de las mismas las dotaran de sistemas para el mantenimiento de agua durante el invierno (cubiertas y cobertores de invernaje). Y esto, al día de hoy, sigue vigente aunque no muy vigilado. ¡Por desgracia para el medio ambiente, y también para nosotros!

A mi entender, el no desperdiciar ni una gota de agua no debe ser algo impuesto, sino un acto de responsabilidad personal y de compromiso con el futuro de nuestros hijos.

Pero, la pregunta es: ¿realmente una piscina es una gran devoradora de agua? En mi opinión NO, aunque ello dependerá del responsable de la misma.

Desde esta sección, me gustaría trasmitiros algunos consejos e ideas para ahorrar agua y dinero en vuestras instalaciones.

Una de las primeras cosas que debemos hacer es mantener limpia y correctamente conservada el agua de la piscina, es decir:  regular los niveles de desinfectante, alcalinidad, pH… según lo recomendado por los profesionales. Ello nos evitara el gran desperdicio de agua, y coste en productos, que suele suponer la recuperación de la piscina en plena campaña. También es imprescindible establecer unas horas de depuración adecuadas a la temperatura del agua. ¿Qué deseas tener: una piscina o un estanque?

Sé que parece mucho, pero no os preocupéis: tenemos ayuda.
Hay novedosos sistemas que automatizan la desinfección: electrolisis de sal, desinfección ultravioleta, ozono, ionizadores,… y los reguladores automáticos de pH. Su utilización no sólo mejora la calidad del agua, sino que reducen nuestro trabajo.
¡Más tiempo libre para nosotros!

Los robot limpiafondos eléctricos, están siendo de gran ayuda en el ahorro de agua. ¿Lo sabías? Estos equipos mantienen la piscina perfectamente libre de hojas, arenilla, etc. Trabajan sumergidos en el vaso, filtrando y recogiendo la suciedad, en su bolsa-filtro, sin gasto alguno de agua, ya que toda la que filtran se queda en la piscina.

También es importante, reparar con rapidez las perdidas por averías, grietas y roturas que tengamos en la piscina. Lamento comunicaros que estas no se van a solucionar por si solas, ni rellenando la piscina todos los días. Seamos responsables y prácticos. Hoy en día existen sistemas muy avanzados para la localización de esas pérdidas. Acudamos a los profesionales.

Otro factor a tener en cuenta, son las pérdidas por evaporación: hasta 8,5 litros/día por m2, a una temperatura de 26º C, sin olvidarnos del viento y la baja humedad relativa que acrecientan la cifra. Para paliar, en gran medida, esta circunstancia, están dando muy buen resultado las mantas térmicas. Estas no solo hacen mucho mas agradable el baño conservando la temperatura del agua, sino que su utilización reducen significativamente la evaporación.
En Madrid, solo deben ponerse de Abril a Octubre.

No podemos olvidarnos de las cubiertas: elevadas o semi-elevadas y los cobertores de invernaje, estos elementos que cubre la piscina, por cierto no muy costosos en el caso de los cobertores. Estos últimos nos permiten mantener el agua en unas condiciones muy óptimas. Además trabajaremos menos al no tener que estar pendientes de la limpieza del vaso, durante el periodo invernal, y ahorrarnos una gran cantidad de agua y productos, tanto durante el invierno y como en el arranque del próximo año.

Esto son algunas sugerencias, que espero os sean de utilidad. Os propongo una colaboración: envianos otras ideas y trucos para ahorrar agua en la piscina y me comprometo a publicarlas en esta sección.

La Piscina, ¡Por un agua saludable!

Ya estamos comenzando esta nueva campaña espero que mis consejos pueden serle de utilidad para conseguir una piscina llena de salud y vida para los suyos.

Pero entremos en materia. Hoy hablaremos sobre los sistemas de tratamiento del agua de las piscinas.

Antes una aclaración, con independencia del sistema que utilicemos para la desinfección del agua, debemos ser conscientes de la importancia de la depuración de la misma y por ello de la correcta limpieza del filtro, y del material filtrante, generalmente arena de silex y la novedad del cristal micronizado que se va imponiendo cada vez más, de ello ya trataremos mas adelante.

También partimos de la base de que cualquier sistema es bueno y funcionará correctamente, si bien la frase que se suele oír “con esto, lo instalas y te olvidas de la piscina” no resultará y en cualquier caso deberemos estar pendientes de lo que instalemos.

¿Qué sistemas hay para desinfectar el agua de la piscina?

Podríamos hacer dos grandes grupos, en función de si necesita o no un equipo para su producción y/o aplicación. En esta ocasión comentaremos sobre los menos conocidos, aquellos que si precisan de la instalación de un equipo, y en próximos números lo haremos sobre los que no.

Los más significativos son:

  • Cloración ó Electrolisis Salina: Este sistema produce cloro a partir de la sal común que debemos añadir al agua. En una proporción similar a la lágrima humana. Aunque ya hay algún compacto, consta de 2 partes, la unidad de electrolisis o producción y la consola de control. Para que el sistema sea completo se debe instalar un controlador dosificador de pH, ya que la electrolisis eleva el pH del agua, y si este parámetro esta desequilibrado anula la acción del cloro producido.
  • Rayos UV: En este caso, el sistema no añade ningún producto ni altera la composición química del agua. Erradican los microorganismos: virus, bacterias, algas,… mediante lámparas de rayos UV-A, penetrando hasta el ADN y alterando el metabolismo de las células hasta su destrucción. De esta forma, todos los gérmenes quedan inactivos y no pueden reproducirse. Si es necesaria una pequeña aportación de desinfectante: cloro, bromo, oxigeno, … ya que el sistema solo actúa cuando esta en funcionamiento, dejando algo indefensa la piscina cuando esta parado.
  • Iones de Cobre-Plata: Los iones de plata rompen el balance enzimático de virus y bacterias, mientras que los iones de cobre lo hacen con algas y esporas, destruyéndolas e inhibiendo su reproducción. La combinación de ambos mantienen un alto grado de desinfección del agua, si bien nuestra experiencia nos recomienda, como en el caso anterior, añadir una pequeña cantidad de desinfectante químico. Un equipo se encarga de producir los iones estando conectado al sistema de depuración.
  • Ozono: Es un oxidante muy potente, Todos hemos oído de las propiedades desinfectantes de este producto. Es el segundo oxidante más potente que existe, 3000 veces superior al cloro. El agua tratada con ozono suele tener un tono azul muy agradable y una gran transparencia debido al efecto floculante natural. Es muy recomendable para piscinas cubiertas aunque la inversión inicial resultará algo cara. También precisa una pequeña cantidad de desinfectante, por ejemplo cloro.
  • Oxigeno Activo: También podemos instalar un sistema automático para tratar nuestra piscina con este, más que interesante, producto. Para mí es un sistema sencillo de instalar pero muy eficaz, solo consta de un equipo que nos dosifica un producto multiefecto basado en oxigeno activo. Este producto es suficiente para mantener el agua en perfecto estado de desinfección. No tiene residuos y no afecta al pH del agua. Todo un descubrimiento.

Así mismo existen en el mercado propuestas mixtas que combinan en un mismo equipo, por ejemplo, la cloración salina y un dosificador de tabletas de cloro. Como ven, todo un mundo.

¿Cuál es el mejor?

Es la pregunta del millón, como citamos anteriormente todos resultan eficaces, nuestra decisión dependerá de lo que busquemos al instalar en nuestra piscina un sistema alternativo a los desinfectantes químicos, si bien ninguno de ellos los eliminará totalmente, si reducirán drásticamente la utilización de los mismos en nuestras piscinas. En mi opinión, hay que dar un paso adelante y no cerrar nuestras puertas a la innovación. En una sociedad moderna, hay que aprovechar todo lo que nos aporte más salud y bienestar.

Cada sistema precisaría de varias páginas, aquí hemos dado unas pinceladas. Como siempre quedo a disposición de los lectores para cualquier consulta sobre piscinas que deseen realizarme a: mlopez@telepisicinas.com , estaré encantado de responderles.

A disfrutar de la vida amigos.